Introducción
El Algarve es la costa sur de Portugal, una franja de acantilados ocres, calas de arena y viejos pueblos pesqueros que se llenan entre junio y septiembre. Aquí la luz es intensa casi todo el año, y por eso la región atrae a los golfistas en invierno y a las multitudes de playa en verano.
Más allá de los centros turísticos encuentras el interior, más tranquilo: colinas de alcornoques, pueblos encalados y localidades con mercado como Loulé. Alquila un coche si puedes, ya que la carretera de la costa y la N125 del interior te abren playas y pueblos a los que los autobuses llegan despacio.
Sightseeing
Comida y bebida local
Tradiciones locales
Historia
Fenicios y romanos comerciaron por esta costa, pero el nombre Algarve viene del árabe al-Gharb, que significa el oeste. El dominio musulmán duró siglos y dejó las casas encaladas de la región, las chimeneas de filigrana y pueblos como Silves, que en su día fue una ciudad importante.
Las fuerzas cristianas tomaron el Algarve en el siglo XIII. En el XV, el príncipe Enrique el Navegante organizó sus viajes cerca de Sagres, dando inicio a la era de los descubrimientos de Portugal. El terremoto y el tsunami de 1755 arrasaron gran parte de la costa. El turismo de masas llegó a partir de los años sesenta, y el aeropuerto de Faro convirtió los pueblos de pescadores en centros turísticos.
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